1875

-

1939


En este Café
se sentaba don Antonio Machado.
Silencioso y misterioso,
se incorporó al pueblo,
blandió la pluma,
sacudió la ceniza,
y se fue.

Con nosotros
Blas de Otero

A n t o n i o M..a..c..h..a..d..o
Quizá una de las más grandes figuras de la poesía española de todos los tiempos, Antonio Machado llevaba el gusto por el arte en la sangre. Nació el 26 de julio de 1875, en Sevilla, en el seno de una familia de burguesía media, liberal y progresista. Su padre, licenciado en Derecho y doctor en Filosofía y Letras, fue un reconocido especialista del folklore andaluz, fundador de la revista El Folk-Lore Andaluz y autor de obras tales como: Colección de cantes flamencos (1881), Biblioteca de las tradiciones populares españolas (1846-86), además de colaborador del periódico La Justicia (diario republicano de Nicolás Salmerón).

Al tener 8 años de edad, la familia se traslada a Madrid, y junto con su hermano Manuel (también reconocido escritor), ingresa en la Institución Libre de Enseñanza (creada en 1876, bajo la inspiración de Francisco Giner de los Ríos, por profesores independientes de la universidad oficial). En 1889 comienza sus estudios de bachillerato; se acerca entonces a la literatura, y este gusto lo lleva a asistir a toda clase de tertulias y círculos intelectuales de Madrid, y finalmente en 1893, publica bajo los seudónimos de: Gabellera y Tablante de Ricamonte, algunas colaboraciones en el semanario satírico La Caricatura, dirigido por Enrique Paradas.

Machado, vivió una infancia caracterizada por la introversión, y en 1899 siente la necesidad de ir a otros lugares; recuperar el tiempo perdido, empaparse de paisajes, conocer gente y buscar relaciones humanas que le posibilitaran el ejercicio siempre difícil de la comunicación. Viaja a Paris, con su hermano Manuel, en un tiempo en que pintores, poetas y revolucionarios viven la plena efervescencia del expresionismo, del simbolismo y la cultura; ahí conoce a los escritores Oscar Wilde y a Jean Morèas. Trabaja como traductor en la editorial Garnier, y a su regreso a Madrid, cinco meses después, conoce a los notables escritores: Miguel de Unamuno, Ramón María del Valle-Inclán y Juan Ramón Jiménez, con quienes entablaría una larga amistad. En 1902 viaja nuevamente a París y trabaja en el Consulado de Guatemala, donde conoce a Rubén Darío, quien será, durante toda la vida, su gran amigo.

Al año siguiente, publica su primer libro de poesía titulado Soledades, en el que se reconoce la influencia de Darío (una de las más sobresalientes figuras del modernismo), destacando en sus textos, la emoción del momento vivido y el sentido oculto de lo que le rodea. Dicho libro supone un acontecimiento notable, acerca de cual Machado comentó alguna vez:

"Pensaba yo que el elemento poético no era la palabra por su valor fónico, ni el color, ni la línea, ni un complejo de sensaciones, sino una honda palpitación del espíritu; lo que pone el alma, si es que algo pone, o lo que dice, si es que algo dice, voz propia, en respuesta animada al contacto con el mundo".

En 1907, a los treinta y dos años, trabaja impartiendo cátedra de Lengua Francesa en el Instituto General y Técnico, en la ciudad de Soria. Vive en una casa de huéspedes, donde conoce a Leonor (hija mayor de los dueños) de solamente trece años, con quien contrae matrimonio en julio de 1909. Dos años después mientras residen en París, Leonor cae enferma, por lo que la pareja regresa a Soria, en donde ella muere en 1912; ese mismo año aparece Campos de Castilla, uno de los libros más importantes del autor, donde revela su amor por la naturaleza y la meditación interna sobre el hombre y su entorno, temas por demás recurrentes en su poética.

Publica Nuevas canciones (1914), libro donde además de su estilo filosófico, ahora se evidencia una crítica social. En 1916 obtiene el título de licenciatura en Filosofía y Letras. Un año más tarde sale a la luz pública Páginas escogidas y realiza la primera edición de Poesías completas. En 1919 funda la Universidad Popular, institución de carácter gratuito.

En esa época, se traslada a Segovia, donde imparte durante 10 años, las cátedras en lengua francesa y literatura española; durante esta etapa, Machado reflexiona aún más sobre el compromiso social, que a partir de entonces lo impulsa hacia la participación activa en la reivindicación histórica de su pueblo: en 1922 forma parte de la Organización de la Liga Provincial de los Derechos del hombre, en 1926 firma el llamamiento de Alianza Republicana, en 1936 firma el manifiesto de la Unión Universal por la Paz y, al estallar la Guerra Civil, se pone a disposición del Gobierno Republicano, colaborando con la prensa antifascista, además de participar en el Congreso de Escritores Antifascistas.

En su pensión segoviana el poeta sueña con su nueva amada: Guiomar, cuyo verdadero nombre era Pilar Valderrama, mujer casada con la que sostuvo un romance secreto. Asunto que tiempo después, los enemigos fascistas de Machado, trataron de aprovechar para desprestigiarlo como intelectual. Guiomar, mereció los versos más amorosos, pasionales y al mismo tiempo dolidos.

Durante los años siguientes, incursiona en el teatro, escribiendo obras en colaboración con su hermano: Juan de Mañara (1927), Las Adelfas (1928), La Lola se va a los puertos (1929), La prima Fernanda (1931), La Duquesa de Benamejí (1931). Y en 1941 se representaría El hombre que murió en la guerra, escrita en 1936.

Regresa a Madrid y participa en la vida de tertulias de la ciudad. En 1933 aparece la tercera edición de sus Poesías Completas donde ya se incluyen las Canciones a Guiomar, y al siguiente año, comienzan a publicarse las primeras prosas de Juan de Mairena, en diversos diarios de la ciudad.

Reside en Madrid al estallar la guerra y publica la cuarta edición de Poesías Completas. Perseverante sigue escribiendo, en un momento en el que la reflexión cedía su paso a la lucha. La defensa de la II República le impulsó a escribir poemas para la resistencia antifascista, como La guerra, además de obras en prosa sobre el mismo tema, como Madrid, baluarte de nuestra guerra de independencia (1937). Son múltiples los periódicos republicanos que reclaman sus escritos, pues ahora que su opinión es imprescindible para la resistencia popular. En agosto de 1936 asesinan a Federico García Lorca y en octubre del mismo año, Machado publica El crimen fue en Granada, en homenaje a su gran amigo (en total fueron tres poemas escritos bajo el impacto directo de la terrible noticia). En esos días, cuenta ya con sesenta y un años, y escribe más que nunca para contribuir a la causa republicana, sin embargo, lamenta que su participación sea sólo a través de las letras, y no, en la trinchera.

Tras el asesinato de Lorca, los intelectuales están preocupados por su suerte, y en noviembre de 1936 lo visitan en su casa León Felipe y Rafael Alberti, para comunicarle la conveniencia de abandonar Madrid, a lo que Machado se resiste. Hubo que hacerle una segunda visita con urgencia: se luchaba ya en los arrabales de Madrid, en Cuatro Caminos, en la Ciudad Universitaria, en las calles. Después de insistirle, aceptó y fue el V Regimiento quien condujo a la familia del poeta a Valencia.

Machado se despide de Madrid con un poema:

"¡Madrid! ¡Madrid! qué bien tu nombre suena,
rompeolas de todas las Españas!
La tierra se desgarra, el cielo truena,
tú sonríes con plomo en las entrañas"

Destaca entre los escritos de este tiempo, el discurso pronunciado el 1 de mayo de 1937 a las Juventudes Socialistas Unificadas. Una declaración sincera y apasionada que apuesta por la defensa del socialismo. En julio se celebra en Valencia el II Congreso Internacional de Escritores Antifascistas, en cuya sesión de clausura Machado pronuncia el discurso El poeta y el pueblo. Colaboran en el mismo escritores del alcance de Romain Rolland, Heinrich Mann, André Malraux, Rafael Alberti, Alejo Carpentier, Julián Benda, Tristán Tzara, Anna Seghers, Ilya Ehrenburg, Stephen Spender, John Dos Passos y Octavio Paz.

El 27 de enero de 1939 se refugia cerca de Figueres. Barcelona ha caído, y no le queda más remedio que exiliarse a la ciudad de Coullioure, Francia, donde muere el 23 de febrero de ese mismo año.