Nombre del personaje: Roberto Hernández Rodríguez.
Fecha de Nacimiento:
9 de Septiembre de 1919.
Fecha de fallecimiento: 13 de abril de 1991.
Origen: Culiacán, Sinaloa.
Actividad: Navegante de la Educación y la Cultura.
Epoca: México Siglo XX.

Nació en Culiacán el noveno mes del año de 1919. Fue Roberto Hernández Rodríguez un hombre de probada cultura que incursionó y dominó las disciplinas filosóficas y literarias. Fue un intelectual que destacó y dejó huella en el campo de la educación, la cultura, el periodismo, el teatro y la narrativa.

Fue un hombre franco, de palabra fluida y oportuna, con un amplio dominio de la ironía, ingenioso, creativo y humano. Supo imprimir en cada una de las responsabilidades que la vida le entregó, talento e imaginación. La sencillez en el trato, la anécdota y la chispa, así como la honradez, fueron atributos muy propios en la personalidad del maestro Hernández.

En su currícula profesional destaca: Profesor normalista, pasante de Licenciado en Economía, Especialidad en Desarrollo de la Comunidad (CREFAL), estudios en Administración Educativa. Realizó sus estudios de secundaria y dos años de Normal en el glorioso Colegio Civil Rosales, (antecesor de la actual Universidad Autónoma de Sinaloa) recibiéndose de Profesor Normalista en la Escuela Nacional de Maestros el año de 1939; trabajó 53 años, a él le gustaba mucho escribir y el 24 de marzo de 1984 reunió un grupo de románticos y junto con ellos funda y dirige La Academia de la Cultura Sinaloense "Alejandro Hernández Tyler", se complace en recopilar y editar su narrativa: Cuentos de Roberto Hernández Rodríguez, en reconocimiento y homenaje a su labor como hombre de letras y navegante de la educación y la cultura, al cumplir su primer año de partida hacia otros mares de desconocida dimensión.

Fue un hombre íntegro, responsable, visionario, que nunca se detuvo en sus propósitos y menos claudicó en sus principios e ideales. Recorrió muchos espacios y muchos lugares de Sinaloa y del país. En cada trinchera, desde la escuela, el Ágora y la Tribuna, combatió la ignorancia, el fanatismo, la discordia y el inmovilismo cultural.

Roberto Hernández fue un maestro íntegro que dedicó el mayor de su tiempo a la docencia, de gran talento y de mucha inclinación al cultivo de las letras, lector incansable de novelas con fondo histórico, costumbrista y de ficción.

Como educador viajó en busca de la superación, así conoció directamente los sistemas de educación de Estados Unidos al asistir a seminarios en la Universidad de Nueva York; así mismo, participó en el Congreso Mundial de Educación Laica en París en el año 1966.

También su anduvo por Europa durante dos meses, conociendo en compañía de otros maestros sinaloenses, las teorías y sistemas educativos de varios países de este continente.

Roberto Hernández Rodríguez dejó una gran huella en la revista Letra de Sinaloa y en la Universidad de Sinaloa, pues como Jefe del Departamento de Extensión Universitaria, Director de Teatro, Jefe del Departamento de Extensión Cultural del Ayuntamiento de Culiacán y el Colegio de Bachilleres del Estado de Sinaloa (COBAES); supo imprimir imaginación, dejando un buen recuerdo y una obra que seguramente por mucho tiempo habrá de perdurar.

Siempre luchó por un Sinaloa cultural al margen de la violencia y del narcotráfico. Fue además un hombre que siempre buscó que los intelectuales de Sinaloa, tuvieran un refugio para encauzar y proyectar sus ideas; considerando además que el gobierno fuera el creador de las Casas de Cultura, como centros de convergencia y de análisis para las reflexiones de los artistas y de los escritores.

Logró difundir la cultura mediante la celebración de conferencias y encuentros. En su larga trayectoria cultural y educativa, Roberto Hernández tuvo presencia en foros y academias; así destaca como miembro de la Academia Mexicana de la Educación, en el Seminario de Cultura Mexicana, en las revistas "Letras de Sinaloa" y "Resumen", en la Academia Hernández Tyler, en el suplemento "Ancla y Estrella".

Con frecuencia en sus charlas prolongadas en el café y en la bohemia, se le escuchaba decir que: "el hombre aspira a que sus cosas gratas duren siempre". Agregaba "quien incursione en el periodismo, la literatura, siempre en sus producciones debe dar al pueblo una nueva confianza en su destino colectivo". Ello le da al escritor, una nueva dignidad.

Recordaremos siempre en sus Diálogos en la Torre, sus conferencias sobre el viejo Culiacán, sobre el Arquitecto Luis F. Molina, sus cuentos: Cuando los Hombres se Hicieron Árboles, La Licha, Rosa de Tokio, Esta Tierra Jacinto, El Maguey, Mi Amigo Yack, Los Gorras Prietas, El Saco Rojo, A ti te estaba esperando, Al Filo de la Nostalgia, Don Nemesio y los Indios de Tehueco.

Roberto fue un hombre de proyectos, siempre alentó esperanzas y anhelos; siempre tuvo el compromiso de escribir un libro que titularía "Los detalles chuscos de 17 sinaloenses en Europa". En este trabajo plasmaría las anécdotas vividas por 17 sinaloenses en Europa: mismo que participaron en una excursión en el año de 1966 por este continente.

En plena producción literaria, la muerte lo sorprendió un 13 de abril de 1991; una enfermedad inesperada lo transportó a la otra dimensión dejando un gran vacío y una gran consternación para todos aquellos que tuvimos la suerte de conocerlo y de tratarlo.

Clave y nombre de la escuela: Primaria "Roberto Hernández Rodríguez".
Nombre del profesor: Epifanio Mamahua Bárcenas.
Profesor responsable: Luz María Morales Reyes
Nombre del equipo:"Las cinco estrellas".
Bibliografía: Cuentos, Roberto Hernández Rodríguez.

Primavera 99