Nombre del personaje: Ricardo Garibay Ortega
Fecha de Nacimiento: 1923
Fecha de fallecimiento:
Origen: Tulancingo, Hidalgo
Actividad: Guionista, Cronista, Novelista, Dramaturgo, Cuentista y Conductor de Radio y Televisión
Época: Contemporánea

 

Cursó sus estudios superiores en la Facultad de Filosofía y Letras de la U.N.A.M. dentro de los años 1952-1953 fue maestro de literatura y becario del Centro Mexicano de Escritores. Ha ejercido el periodismo, es columnista en algunos diarios importantes de la ciudad de México. Sus cuentos, ensayos y poemas han sido dados a conocer en importantes publicaciones mexicanas como las que edita la Universidad de México, además de publicadas en periódicos tales como: Novedades y Excélsior. En 1955 se inició en el cine como guionista y desde entonces ha sido autor de numerosos guiones para el cine mexicano. En 1973 obtuvo Mención Honorífica en el Centro Nacional de Periodismo por su crónica: "Cómo se pasa la vida" publicada en Excélsior. Don Ricardo, ha cumplido ya 50 años como escritor. Veintisiete años pasaron para que Ricardo Garibay pusiera punto final a "Par de reyes", la historia de Reynaldo y Valente de Hierro, dos hermanos tan distintos como la noche y el día, que de noche ven morir a su padre en una emboscada y crecen para vengarlo. "Par de reyes", es quizá el ejemplo más ostensible de la reconocida destreza de Garibay para llevar a la literatura el habla de la gente. Pero es mucho más: una novela formalmente ambiciosa y plenamente lograda, que aborda el tema universal de la venganza y lo sitúa en un tiempo ambiguo entre los veinte y los cuarenta. En esa tierra de nadie que fueron entonces las llanuras desérticas del noreste mexicano. Ricardo Garibay pone a gran parte de la sociedad y la política mexicana en la mesa de operaciones y hace un corte de profundidad que revela las virtudes y defectos, realidades y espejismos de una sociedad que en ocasiones parece delirante y en otras asume por entero su responsabilidad histórica.

Dentro de la tipología mexicana del siglo veinte, los protagonistas de los diálogos de Garibay quedarán como muestra clara de una época en que los valores políticos, morales, estéticos y sociales sobre todo, están en un proceso de transición y cuyas consecuencias parecen irreversibles. Ricardo Garibay ha escrito más de cuarenta y cinco libros a lo largo de su vida, también ha trabajado con cuentos, novelas, poesía, crónicas, reportajes, teatro, guiones cinematográficos y periodismo político. Fue invitado por parte de varios estados de la república mexicana para realizar programas culturales de televisión, pero él sólo aceptó la invitación que le hizo llegar el gobierno del estado de Hidalgo ya que es su estado natal. El programa que realizaba semanalmente fue producido y conducido por el arquitecto Luis Corrales Vivar, llamado: "Diálogos Hidalguenses", en donde trataban temas de amplio nivel cultural. De carácter bastante fuerte, Garibay ha escrito obras tan leídas en México como: La casa que arde de noche, y que obtuvo en 1975 el premio a la mejor obra extranjera publicada en Francia con la obra Motriz. Garibay comparte sus preferencias y sus pasiones y muestra un espíritu abierto y atento a tantos escritores como sólo puede hacerlo quien posee una verdadera vocación para la literatura.

Autoreflexión y Fragmento de su Obra
Ricardo Garibay asegura que ejerce el oficio tiránico de escritor al punto de "no valer para otra cosa".

De la lucha diaria con el papel en blanco, con las palabras rebeldes, con las ideas confusas, con la fatiga o desesperación, han brotado sus páginas.

La Casa que Arde de Noche. (novela 1971).

Rumbo al río Bravo, en el mar de mezquites enanos, junto al camino angosto que casi nadie transita, se alza una casa de dos pisos de madera, agobiada de portales, corredores, aleros, ventanas y barandales y un mirador de techo de dos aguas tan delgado que tiembla con el viento. Desde lejos sobresale blanca, solitaria, casi aérea contra el horizonte montaraz; de cerca se ve sólida y parda de tiempo y polvo.

Cuando se llega por primera vez no se sabe por donde entrar ni por donde salir; los cuatro costados de la casa, cuatro portales carcomidos, parecen funcionar como entradas y salidas hacia ninguna parte, abiertos al aire ardiente de la llanura. Sin embargo, en uno de los portales hay un letrero:

El Charco - Vinos Extranjeros y Mexicanos, un viejo que dormita y dos anaqueles atiborrados de botellas vacías. Lo más probable si alguna vez alguien pidió una botella de vino es que el viejo le haya dicho que aquí nunca nadie ha vendido botellas de vino, cuando menos aquí en el portal.

Después del portal se tiene la sensación de estar entrando quién sabe dónde, en otra casa, lejos de los esbeltos pilares de madera y del sol brillante y altísimo del desierto, que han quedado a la espalda, al alcance de la mano. El espacio se vuelve oscuro, estrecho y bajo, invadido de puertas, ventanucos, pasillos, escaleras que crujen. Los dos pisos de afuera se convierten en cuatro o más aquí adentro, como si hubieran venido improvisando entre pisos para satisfacer urgencias que procrean guaridas y desniveles. Cada puerta da a un cuarto, cada cuarto es enteramente independiente y tiene un nombre pintado en la puerta. Algunos nombres están desleídos, otros parecen recién pintados sobre la madera raspada con lija, o se ven encima de otros todavía legibles. Y pasillos a derecha, a izquierda, cortos y largos, estrechísimos, y escaleras, escaleras de escalones altos, escaleras de escalones pequeños, escaleras razonables y escaleras que desembocan en ventanas clausuradas o en puertas que se abren al vacío o en otras escaleras que van a dar a rincones o a muros de madera nueva; y luego, alguna que se antoja interminable, hacia arriba, como pozo que la silenciosa claridad del mirador alumbra apenas. Un olor mojado se apelmaza en los rincones innumerables, un olor rancio y frío, como costra de quejumbres, y un sabor a vómito, a entrañas, dulzón y ácido.

Este es un ejemplo de la narrativa de este autor, en La casa que arde de noche se enfrenta a su objeto con "acatamiento y recreación". El tema, la descripción de la vida de una de las casas llamadas "non sanctas", tan caro a los escritores de nuestro medio sin embargo, en otras de sus obras se observa su notable oído para reproducir el habla popular, don del que se vale para exhibir, con métodos diferentes, la ignorancia, la socarronería, el ingenio, el humor de un pueblo sin letras.

 

Clave y nombre de la escuela: Escuela Secundaria General 1.
Nombre del Profesor: Artemisa Meza García
Grupo: 2° "G"

Nombre del Equipo: Vanguardia
Correo electrónico: 13seg001@netpac.com.mx
Bibliografía: Lecturas Mexican
as, SEP, Ed., Joaquín Mortiz, Primera edición. 1986.

Otoño 97