Felipe de Jesús Ángeles Ramírez

Nombre del personaje: Felipe de Jesús Ángeles Ramírez
Fecha de Nacimiento: 13 de junio de 1868
Fecha de fallecimiento: 26 de noviembre de 1919
Origen: Zacualtipan, Hidalgo

Actividad: Militar Revolucionario
Época: Revolución Mexicana


Realizó sus primeros estudios en Huejutla, en la escuela de Molango y en el Instituto Literario de Pachuca. Cuando tenía catorce años ingresó al Colegio Militar. En 1892 egresó del Colegio con el grado de Teniente de Ingenieros y se desempeñó, entre otras actividades, como analista. Autor de artículos sobre balística y geometría. Impartió clases en instituciones como el Colegio Militar, el Colegio Militar de Aspirantes, la Escuela Nacional Preparatoria y la Escuela de Tiro. En 1908 fue director de ésta última. "Se caracterizó por ser un militar polémico lo que le valió permanecer en el extranjero por largos periodos en el cumplimiento de diversas comisiones, pues su presencia en el país causaba dificultades a la jerarquía militar". En 1909 fue enviado a Francia para estudiar nuevos métodos de tiro, cuando inició la Revolución Mexicana, Ángeles solicitó autorización a sus superiores para regresar al país pero le fue negada. En noviembre de 1911, volvió a México y fue designado director del Colegio Militar de Chapultepec, en donde realizó importantes modificaciones administrativas y académicas. En junio de 1912 obtuvo el grado de General y un mes más tarde el de General Brigadier. En ese mismo año Madero lo envió a Morelos con el fin de emprender la campaña contra las fuerzas zapatistas, impidió la propagación de este movimiento a otros Estados de la República, al cercar a los rebeldes, evitó derramamiento inútil de sangre e impidió abusos de los federales en los pueblos. En 1913, el Presidente Madero solicitó el apoyo de Ángeles para sofocar la rebelión militar de Félix Díaz y Manuel Mondragón. Ángeles quedó bajo las órdenes directas de Victoriano Huerta encargado del ataque a la Ciudadela donde se encontraban los rebeldes. Días después Huerta consumó la traición en contra de Madero apresándolo junto con el Vicepresidente Pino Suárez al mismo tiempo Ángeles fue llamado urgentemente con el pretexto de recibir nuevas órdenes, sin embargo, Huerta también lo arrestó "porque comandaba una poderosa brigada que podría permanecer leal al Presidente". El 22 de febrero fueron asesinados Madero y Pino Suárez, en tanto que Angeles fue desterrado a Europa donde se le asignó una comisión. En octubre de 1913 regresó al país internándose en el estado de Sonora para aliarse a las fuerzas de Venustiano Carranza quien le ofreció el cargo de Secretario de Guerra. Esto causó inconformidad entre los principales jefes carrancistas como Álvaro Obregón quienes vieron con recelo al exfederal. Ante las presiones de sus generales, Carranza lo nombró Subsecretario de Guerra. Durante su permanencia al lado del primer jefe, Ángeles vio frenado su deseo de participar en el campo de batalla lo que lo obligó a buscar nuevos horizontes para servir a la causa; esta oportunidad se presentó en 1914 cuando Villa solicitó a Carranza los servicios de Ángeles en la División del Norte. Éste aceptó y se hizo cargo de la artillería redundando en el beneficio de dicha División combinando el conocimiento de la ciencia militar y el empuje y la bravura de Villa. Participó en varias batallas donde se distinguió por sus estrategias militares. Al surgir las diferencias entre Villa y Carranza por no permitir éste el avance de la División del Norte hacia Zacatecas, Ángeles se sumó a la decisión villista sin el permiso de Carranza por lo que fue destituido de su cargo como Subsecretario de Guerra. En esa entidad se libró una de las más importantes batallas de la Revolución en la cual se logró el triunfo definitivo del Constitucionalismo sobre el ejército huertista. A través de su genio militar, Ángeles se ganó la confianza de Villa, quien lo nombró su representante en la Convención de Aguascalientes en 1914.

El gobierno de esta Convención careció de estabilidad política lo cual provocó cambios y problemas entre sus miembros. Ángeles continuó al frente de las tropas de Villa apoderándose de las plazas de Saltillo y Monterrey. Fue Gobernador Provisional de Coahuila del 6 al 12 de enero de 1915. Entre Villa y Ángeles surgieron serias discrepancias tácticas que provocaron errores frente a las tropas de Álvaro Obregón en las Batallas de Ebano, San Luis Potosí y Celaya, Gto. En la Batalla de Aguascalientes el descontrol de las fuerzas convencionistas fue total, al grado de que la División del Norte quedó desintegrada. Ante esta situación Ángeles de exilió en el Paso, Texas en diciembre de 1915 para dedicarse a actividades privadas, sin embargo, continuó atacando al Carrancismo desde el exilio. También escribió apasionados artículos donde expresó sus puntos de vista acerca de la situación política mexicana. En Nueva York, junto con intelectuales revolucionarios exiliados, formó parte de la Alianza Liberal Mexicana en la cual figuraron entre otros, Federico González, Miguel Díaz y Antonio Villarreal. Regresó al país en diciembre de 1918 con el fin de entrevistarse con Villa y unificar a todos los grupos revolucionarios levantados en armas contra Carranza. Este intento fracasó y decidió seguir por cuenta propia y en noviembre de 1919 fue traicionado por uno de sus oficiales quien lo denunció. El ejército carrancista lo aprehendió en Chihuahua y convocó a un Consejo de Guerra extraordinario para juzgarlo por el delito de rebelión contra el gobierno. Durante el Juicio, Ángeles expuso sus convicciones políticas. Fue sentenciado a la pena capital. Murió fusilado en Chihuahua, Chih., el 26 de noviembre de 1919.

SOBERANA CONVENCIÓN DE AGUASCALIENTES DE 1914
Una vez derrotado Huerta, se iniciaron los trabajos para organizar la Convención de Aguascalientes que iniciaría sus sesiones el 10 de octubre de 1914. El 12 de octubre, el General Ángeles "se levantó de su asiento y le pidió cortésmente al presidente de la Convención el uso de la palabra. Se impuso el silencio en el teatro y hasta la galería de visitantes estaba desacostumbradamente callada, pues tanto los delegados como los observadores estaban ansiosos de escuchar al portavoz de Villa. Entonces Ángeles procedió a leer con voz clara y sonora, una carta que dijo haber recibido ese día de un general zapatista llamado Samuel Fernández. La carta se refería primero a las conversaciones que el autor y Ángeles habían sostenido en Aguascalientes como representantes de la División del Norte y del Ejército Liberador de Zapata en el sur. Hacía notar que los dos hombres"(1). "... habían llegado a un acuerdo de principios y tendencias de la División del Norte, con los consignados en el Plan de Ayala que sostiene el Ejército Libertador. Después la carta expresaba que se había autorizado a Ángeles para que declarara ante la Convención que, como la División del Norte tenía una obligación moral de velar por los intereses de sus hermanos del Sur, no debía llegar a ningún acuerdo en la Convención hasta que el Ejército Libertador también estuviera representado"(2). Expresó que la pacificación del país era una de las principales tareas de la Convención. Cuando Ángeles terminó su intervención, el público estalló en vítores para él, para Villa y para la División del Norte. La Convención acordó invitar a la próxima sesión para escuchar su punto de vista respecto a la presencia de Zapata en dicha Convención. Posteriormente Ángeles hizo dos proposiciones a la Convención. En una, solicitaba que se invitara formalmente a Zapata y Maytorena para que enviaran representantes a la Convención, en la segunda, pedía que los delegados aprobaran la presencia de un representante zapatista, y que se le invitara a dirigirle la palabra a la Asamblea. El 15 de octubre la Convención aprobó la petición de Ángeles sobre la invitación formal a Zapata para enviar representantes a la Asamblea. Tres delegaciones recomendaron que Ángeles encabezara la comisión para entregar personalmente la invitación. Ángeles pudo finalmente convencer a Zapata que la mejor forma de lograr que la Convención adoptara el Plan de Ayala era enviar representantes. Los Zapatistas decidieron enviar a 26 comisionados para estudiar esa posibilidad. El 26 de octubre los Zapatistas llegaron a la Convención. La Convención continuó sus trabajos sin la participación de los carrancistas y nombró a Villa jefe del Ejército Convencionista. El 4 de diciembre Villa y Zapata se reunieron en Xochimilco y acordaron colaborar en la nueva campaña que se emprendería contra Carranza.

LA ÚLTIMA BATALLA DEL GENERAL ÁNGELES. (1919).

"MI MUERTE HARÁ MÁS BIEN A LA CAUSA DEMOCRÁTICA QUE TODAS LAS GESTIONES DE MI VIDA. LA SANGRE DE LOS MÁRTIRES FECUNDIZA LAS BUENAS CAUSAS".

FELIPE ÁNGELES.
Ángeles fue llevado a la ciudad de Chihuahua y encerrado en la cárcel. Carranza ordenó que un Tribunal Militar lo juzgara; el interés de la población era tan grande, que los afortunados que habían conseguido entrar en el teatro donde se llevaba a cabo el juicio, pasaron ahí la noche para no perder su lugar. Ángeles comprendió que no sólo era él el enjuiciado sino también Villa y resolvió defender al Jefe Guerrillero. "Os hacéis llamar Revolucionarios - dijo Ángeles a sus jueces - Os hacéis denominar amigos del pueblo. ¿Pero que habéis dado al pueblo? ¿Le habéis dado la tierra, habéis mejorado su suerte? Mientras no lo hagáis, Pancho Villa no dejará las armas, el pueblo seguirá luchando por sus derechos, por su felicidad. ¿Acusáis a Villa de crueldad? ¿Es que acaso no matáis a los peones sin juicio previo? ¿Acaso el General Murguía, aquí mismo, en Chihuahua, no colgaba de los árboles a los partidarios de Villa? Y eso que sois más cultos, más civilizados que ese campesino analfabeta.

—Sin embargo, a usted lo estamos juzgando—dijo el Presidente del Tribunal— e incluso le hemos ofrecido un defensor y usted no lo aceptó. —Si, es cierto. ¿Pero, cuál es la finalidad de este proceso?. El Gobierno quiere lograr con él lo que no pudo conseguir con la fuerza de las armas: Asestar un golpe mortal a Villa. El fiscal me calificó de cerebro del movimiento de Villa; es a este cerebro a quien buscáis aniquilar. Pero no alimentéis la esperanza de que condenándome a muerte asustareis a Villa y a sus partidarios. Ellos no temen a la muerte, como algunos de vuestros generales; no es posible derrotarlos por la fuerza. Y aunque matéis a Villa, no mataríais su movimiento. Éste existirá mientras halla en México terratenientes, capitalistas y explotadores. ¿Queréis terminar con Pancho Villa? Es muy fácil. Cambiad el régimen social, hacedlo más justo. Dad tierra a los peones y campesinos, y entonces Pancho Villa y sus partidarios dejarán sus armas por voluntad propia".(3).

(1)Byron L. Jackson. "Felipe Ámgeles, Político y Estratega". Pag. 98
(2)Ramírez Plancarte. "La Ciudad de México". Pag. 85
(3)Lavretski. "Pancho Villa". Pag. 169


Clave y nombre de la Escuela: Escuela Secundaria General 1.
Nombre del profesor: Filena Ramírez Castillo.
Grupo: 1° "A"
Nombre del Equipo: Las Peques
Correo electrónico: 13seg001@netpac.com.mx
Bibliografía:
Angeles Contreras, Jesús. Felipe Angeles su vida y su obra. UAEH. Pachuca 1996.
Benítez. Fernando. Lázaro Cárdenas y la Revolución Mexicana. Biblioteca Joven, Fondo de Cultura Económica. 1984
Alvarez, José Rogelio. Enciclopedia de México. Ed. Sobeca International Investment Corporation. 1994
Diccionario Enciclopédico de Personajes Ilustres de México.
Así fue la Revolución Mexicana. Los Protagonistas. S.E.P. Conafe 1985
Jackson, Byron L. Felipe Angeles, político y estratega. Fomento Cultural Espejo, México 1989
Lavretski, I. Pancho Villa. Ed. Lautaro. Argentina 1965.


Otoño 97