Alexander Fleming

Nombre del personaje: Alexander Fleming
Fecha de nacimiento: 6 de agosto de 1881
Fecha de fallecimiento:
Inglaterra, el 11 de marzo de 1955
Origen:
Ayr, Escocia
Actividad:
Médico y químico
Época: Contemporánea


Médico y químico inglés, nació el 6 de agosto de 1881, cerca de Darvel, Ayr (hoy parte de Strathclyde), aldea rural de Escocia y murió en Londres; el séptimo de ocho hermanos, quien sintió el llamado de la medicina a principios del nuevo siglo. En el hospital londinense de Saint Mary, cambió la cirugía por la bacteriología y fue el primer médico que aceptó probar en sus pacientes sifilíticos un compuesto del químico alemán Paul Ehrlich llamado salvarsán; lo administró decenas de veces con la nueva y difícil técnica de la inyección intravenosa.

Luego, en su incesante búsqueda de un antiséptico efectivo, descubrió en 1920 la lisozima -enzima presente en secreciones corporales como las lágrimas-, que ciertamente poseía efectos antibacteriales, pero no tan potentes como los requeridos. Publicó sus experiencias en el Journal of Experimental pathology, revista de patología experimental en 1929.

Perspicacia en sobredosis: Lo que vieron sus ojos un feliz día de 1928, dio sentido a muchos meses posteriores de investigación. El bacteriólogo británico Alexander Fleming llevaba ya buen rato buscando una sustancia para tratar las severas infecciones que terminaban con la vida de muchos soldados durante la Primera Guerra Mundial, cuando una capa de moho rodeada por un anillo de bacterias muertas lo hizo gritar: "¡Eureka!".

Por esos días investigaba el virus de la influenza y estaba cultivando estafilococos en platos de Petri. Uno de los muchos recipientes que tenía apilados en el caos de su laboratorio procedía de un centro de análisis micológicos que funcionaba en el piso superior del edificio; Fleming notó que sobre el plato estaba creciendo moho y que alrededor de este se había formado un halo o área libre de estafilococos, hecho que atrapó de inmediato su atención. En ese instante se puso a prueba toda su perspicacia y su capacidad para el razonamiento deductivo.

¿Qué significaba esto? Y supuso -acertadamente- que esa capa de moho contenía alguna sustancia que inhibía el crecimiento de la bacteria. Llamó al principio activo: penicilina notatum y en 1929 publicó su hallazgo en una revista especializada sin despertar mayor interés en la comunidad científica.

Para 1932, Fleming había cambiado su objeto de estudio y jamás dio el paso crucial: probar la sustancia en ratones. Habrían de pasar varios años antes de que el fisiólogo australiano Howard Florey y el químico alemán Ernst Chain retomaran su investigación. En 1939 lograron depurar cantidades suficientes de penicilina e hicieron las pruebas de rigor en ratones infectados. El compuesto cambió para siempre el tratamiento de las infecciones bacterianas y dio origen a una ingente industria farmacéutica, cuyos productos sometieron, en poco tiempo, a temidas enfermedades como: neumonía, sífilis, tuberculosis y gangrena.

Antes de terminar la Segunda Guerra Mundial, el antibiótico había salvado ya millones de vidas. En 1945, Fleming recibió, junto con Florey y Chain, el premio Nóbel de Medicina. Aunque se le asocia sólo con el descubrimiento de la penicilina, Fleming fue además pionero en el uso de compuestos antisifilíticos.

Años antes del infarto que en 1955 acabó con su vida, declaró que su único mérito fue no ignorar aquella sugerente capa de moho. Y justamente por haber dado a su hallazgo el debido seguimiento, fue enterrado como un héroe en la Catedral de Saint Paul, en Londres.

Descubrió las propiedades antibióticas del hongo penicillium notatum en 1928. El hallazgo inicial fue casual, pero una serie de experimentos muy bien diseñados, le permitieron demostrar la capacidad antibiótica del moho. No fue, sin embargo, capaz de aislar el compuesto, la penicilina. Esto se hizo durante la II Guerra Mundial, como una investigación fundamental para tratar a los soldados heridos. Es en este momento cuando nacen los antibióticos. La importancia de toda la investigación sobre estos fármacos está corroborada por el aumento de la esperanza de vida de la población y, sobre todo, por la disminución radical de la mortalidad infantil.

Comentario Nosotros pensamos que el descubrimiento de la penicilina fue un hecho histórico, porque sin ella moriría mucha gente, en especial la población infantil y de la tercera edad.

Fleming era una persona de carácter fuerte, pero muy dedicado a su trabajo. Que por su gran descubrimiento recibió el premio Nóbel con el que fue reconocido mundialmente, y por el que es recordado hasta nuestros días.

Clave y nombre de la escuela: 13POM00044, Primaria "18 de Marzo"
Profesor responsable: Profra. Gabriela Eliza Valdez Aguirre
Nombre del profesor: Profra. Santa Araceli Salazar Guevara
Grupo: 6º. "B"
Nombre del equipo: Venus
Correo electrónico: dieciochodemarzo@prodigy.net.mx

Otoño 2000